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13 experiencias que te pasaran si eres ciclista de montaña

¿Eres nuevo en el mountain bike o ya llevas muchos años haciéndolo? No importa lo que hayas contestado en la pregunta anterior ya que tarde o temprano todos pasaremos por las siguientes experiencias o las habremos superado, es lo que tiene el mundo de la bicicleta de montaña.






El rey o reina de los trapos


Cualquier camiseta vieja se convertirá en trapos para limpiar tu bicicleta, su transmisión y cadena. También te rodearas de mantas y toallas para proteger a tu bicicleta cuando la guardes en tu coche o durante los remontes.



Golpearte tu mano con los dientes del plato


Cuando vayas a quitar los pedales y estén muy apretados, harás mucha fuerza para soltarlos y cuando estos se aflojen lo harán de repente y tus nudillos acabarán chocando contra los dientes del plato o la cadena. Dolor.



Tener una avería lejos de todo. 


Que levante la mano el que no ha tenido que volver a casa empujando la bicicleta en modo patinete, empujado por un compañero o teniendo que llamar a un taxi. Una avería como la rotura de la patilla te puede dejar tirado en medio de la nada, en ocasiones una simple rotura de cadena es suficiente para hacer dedo por la carretera para que te bajen a casa. 


 

Pensar que una bicicleta de 3000€ es barata


Cuidado con quien hablas de precios de bicicletas, mejor que lo hagas entre compañeros ciclistas ya que sin lo haces fuera de este círculo te pueden tomar por loco, cuando les digas que te has comprado una bicicleta en oferta por 3000€ y que ha sido una ganga. 



Echar de menos a nuestra ex-bicicleta.


Normalmente cuando compramos una bicicleta nueva siempre vendemos la que tenemos, con el paso de los años llegará un momento de nostalgia que nos acordemos de ella y pensemos por que la vendimos y que ojalá la tuviéramos para dar una vuelta.



Echarle la culpa a la bicicleta


Cuando no conseguimos bajar fluidos en una senda o se nos atraganta una ruta, casi seguro que nuestra bicicleta de montaña acabe teniendo la culpa de nuestros fallos. Las cubiertas no irán bien, los frenos no tienen la suficiente potencia o la horquilla no está bien regulada. 



Quedarte sin vida social


Cuando realmente te gusta el mountain bike, llega un momento que todo se pospone para poder salir a montar por los senderos. Acabarás convirtiéndote en un ermitaño que pasa más tiempo solo con su bici en la montaña que tomando café con los amigos.



Equivocarte de ropa

Abrigarte demasiado o salir demasiado fresco. Este puede ser uno de los errores más cometidos por los ciclistas a la hora de salir a pedalear, ¿qué ropa me pongo?.



Bajar por donde no debes y perderte


Cuando estás explorando un área nueva y ves una senda que tiene pinta de ser un buen descenso no dudamos un segundo en tirarte, el problema viene cuando esa senda no lleva a ningún sitio y luego tienes que regresar al revés por la terrible cuesta al punto de partida. 



Que te pille la noche


Otra experiencia que tarde o temprano nos suele pasares que nos pille la noche mientras estamos en rutay encima sin luces. Suele pasar por calcular bien el tiempo de la ruta, por una avería o por entretenernos demasiado. No nos queda otra que abrir los ojos como búhos y salir de la montaña como podamos. 



Mendigar comida y agua


No llevar suficiente comida o agua y cuando has acabado todos tus víveres y rogando a los compañeros un trozo de barrita energética o un trago de agua. Cuando notas que tienes el deposito vació, solo piensas en comida y estás deseando llegar a un bar para recargar para poder seguir pedaleando. 



Montar algo nuevo el día anterior a la ruta


Nunca estrenes un componente o ropa o bici justo el día de una ruta importante o el día de una carrera mtb, por que casi seguro es que todo falle o que esté todo por regular. Cuando estrenes componentes gasta unos días a salir con ellos a probarlos y a regularlos para que todo funcione correctamente.



Olvidarte algo


Olvidarte el casco o las zapatillas de los pedales automáticos y no poder salir a montar es otra de las experiencias que acabarás sufriendo. Tu corazón te dará un vuelco al ver que te falta algo del equipo para poder pedalear. En los casos más extremos algunos ciclistas se llegan a olvidar hasta la rueda delantera apoyada en alguna pared.